Diagnosis del Delito

 

DIAGNOSIS DEL DELITO


Por: Eduardo Romo Rosero

 

No todo puede resolverse con bala, represión Y más violencia. El problema social de Colombia es de diagnostico mas profundo. Curar esta patria tan enferma requiere del concurso de cada ciudadano, institución y organización social, debe ser un propósito colectivo.

 

No nos cabe la menor duda que el acelerante de tan terribles tumores es el desempleo, la pobreza, la miseria, corrupción, la desigualdad, el mal ejemplo, enriquecimiento ilícito, las drogas, el alcohol y la indiferencia social.

 

Permítame hacer un breve ejercicio de los detonantes de la convulsión social que vive Colombia.

 

La corrupción, la impunidad y la falta de aplicación de la justicia, la ignorancia, el mal ejemplo de algunos gobernantes, congresistas y funcionarios públicos. Son caldo de cultivo donde se gesta un pozo de tumores mortales.

 

La corrupción de algunas empresas privadas que con su dinero corrompen el alma, la conciencia y el corazón de una buena parte del sector publico. Cito a Santa Teresa de Jesús para repetir: “Quien peca más el que paga por la peca o el que peca por la paga”

 

La competencia desleal de los grandes monopolios que asfixian y trituran a la pequeña y median empresa acabando con el empleo.

 

La cultura del dinero fácil heredada de los carteles del narcotráfico.

 

La apología del delito a través de la televisión, el cine y la prensa amarillista.

 

La droga, el narcotráfico y la cultura alcabalera de los departamentos en la producción de alcohol que envenenan al pueblo.

 

El exceso de impuestos por parte del Estado, que mata la iniciativa, la empresa y la industria y no permite generar empleo.

 

La falta de oportunidades incrementa el vicio, la prostitución y el delito.

 

Una cultura violenta que, no se hace sino hablar de muerte, violación y desgracia, calles inundadas de indigentes, desplazados, sicarios, ladrones y asesinos. Ciudadanos acorralados por el miedo, la desesperanza y el dolor.

Borrachos asesinos conduciendo y matando la vida en plena primavera.

 

La tendencia a resolverlo todo violentamente, el suicidio de los niños y jóvenes rebosa toda la lógica. La riña y la violencia intrafamiliar, el abandono de los padres, la falta de amor y definitivamente la FALTA DE DIOS.

 

Todos conocemos los síntomas, altamente tóxicos que vive el pueblo colombiano.

 

¿Qué hacer ante este terrible flagelo que traspasa todos los limites?

 

“A grandes males, grandes remedios” dice el refrán popular.

 

En Singapur la dictadura de LEE KUAN YEW aplico la pena de muerte para los depredadores del erario público. Hoy este pequeño país asiático es uno de los EMERGENTES; hay una economía sólida, bienestar, progreso y paz, definitivamente ha logrado erradicar los males que aquejan la sociedad moderna.

 

Pena de Muerte para los depredadores del erario público, porque el que se roba el dinero del Estado que es dinero del pueblo atenta contra la vida de los colombianos.

 

Control Total y absoluto y la prensa, la radio y la televisión; no más programas violentos que distorsionan la mente del ser humano y lo conduce al delito.

 

Legalización de las drogas, quitarles el valor económico de la cocaína, heroína y toda forma de eliminación de ser humano, tal y como propuse en el Senado de la Republica en 1987 y como lo adopto Chile.

 

No más impuestos excesivos; estímulos a la empresa para generar empleo; destinar el 4 por 1000 a salvar la Salud de los colombianos y una vez solucionado eliminar ese impuesto lesivo. Recuerde que el 4 por 1000 fue creado abusivamente por el Estado para salvar a los RICOS BANQUEROS DE COLOMBIA, es decir los pobres salvando a los ricos.

 

Si no hubiera tanta evasión de impuestos y tanta corrupción alcanzaría el dinero para obtener una sociedad más igualitaria y por lo tanto no habría inconformismo y guerrilla. El dinero no se gastaría en armas, helicópteros y arsenal y habría suficiente para distribuir entre la clase pobre.

 

 

Cárcel para los borrachos que asesinan a personas inocentes.

 

Reforma total a la justicia y la educación.

 

Retorno de las madres y los padres al hogar y la educación, amor y cuidado de los hijos.

 

Retorno a la enseñanza de la cívica, la urbanidad y el amor al hogar, la familia, los padres y la patria, cero enseñanzas de agresividad, resentimiento y alcohol.

 

Cierre total de las licoreras Departamentales que el Estado busque otra forma de financiar la educación y la salud.

 

No nos cabe la menor duda que el propósito colectivo de salvar la patria debe ser integral, absoluto, duro, mano firme, autoridad sin límites, como expreso Churchill con la Segunda Guerra Mundial.

 

El deber del estado es buscar el bienestar, la felicidad, salud, educación, empleo; por lo tanto, debe existir un nuevo “PACTO SOCIAL” donde impere la justicia, el orden y la razón.

 

las soluciones existen, lo que hace falta son HOMBRES que se hagan cargo de esa tarea y la voluntad del pueblo colombiano para que realicen los cambios hacia una nueva República.

Soy amante de la democracia y las libertades, pero a decir verdad hemos llegado al punto máximo del desorden. La he llamado LA INOCENCIA DE LA DEMOCRACIA, totalmente permisiva y tolerante, que ha sacado al rio de su cauce.

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